MANSIÓN LALAURIE EL HORROR ESTABA HASTA EN SUS CIMIENTOS

Luisiana, Estados Unidos; 13 de febrero de 2018.- En 1832 el Dr. Louis Lalaurie y su esposa Delphine, más conocida como Madame Lalaurie, se mudaron al 1140 de Royal Street en Nueva Orleans, empezaron a ser conocidos por sus fiestas y eran respetados por las riquezas que poseían. Madame Lalaurie se convirtió rápidamente en la mujer más influyente de la ciudad.

En las fiestas los invitados eran tratados de forma impecable y se les intentaba complacer en todo lo posible. Todos admiraban la belleza y la inteligencia de Madame Lalaurie, pero desconocían el lado oscuro y perverso que poseía bajo sus elegantes galas.

En la Mansión había docenas de esclavos y el trato que recibían de la señora era denigrante. Una vecina empezó a sospechar que algo extraño ocurría ya que los esclavos y las sirvientas eran sustituidos con rapidez y muy a menudo. Un día un vecino que subía por las escaleras de la casa escuchó un grito y vio a Madame Lalaurie persiguiendo con un látigo a una niña hasta llegar a la azotea, desde donde saltó al vacío.

La señora hizo enterrar a la niña en el jardín y su vecino, que presenció todo escondido, denunció al matrimonio que se vio obligado a vender a sus esclavos. Sin embargo, Madame Lalaurie consiguió que se los comprara un familiar y se los devolviera en secreto, por lo que pronto los tuvo de vuelta en su mansión. Tras este suceso los Lalaurie fueron ignorados y la gente dejó de asistir a sus fabulosas fiestas.

Un día, un terrible incendio se propagó por la mansión, al parecer provocado por la propia cocinera, quien permanecía encadenada a la chimenea de la cocina. Los bomberos, una vez extinguieron el incendio, subieron a la tercera planta y encontraron una puerta secreta tras la cual descubrieron una escena macabra y terrorífica.

Decenas de esclavos de color estaban encadenados a la pared, atados en mesas de cirujano con terribles intervenciones quirúrgicas como cambio de sexo, la boca cosida, los ojos sacados y cosidos, las uñas arrancadas, amputaciones en diferentes partes del cuerpo, etc.

También había esclavos en diminutas jaulas y restos humanos en descomposición, así como cabezas y órganos en tarros de cristal. Algunas de las mujeres tenían el estómago abierto y sus intestinos enrollados en sus propias manos. Cuando llegaron los bomberos aún había personas vivas.

Madame Lalaurie y su familia huyeron, unos dicen que a Francia y otros que se fueron a vivir al bosque cerca de un lago. No existen archivos en los que haya constancia de que fueran castigados por los crímenes ni su salida del país. El matrimonio desapareció como por arte de magia.

Después de esto la casa fue saqueada y durante un tiempo estuvo habitada por vagabundos. También se decía que la gente que entraba y a no volvía a salir, incluso algunos indigentes salían de allí asustados por los espectros que decían se les aparecían en la casa.

Más tarde pasó a ser un colegio para niñas, pero también acabó por ser desalojada por el mismo motivo. El colegio duró abierto tan sólo un mes. Después la compró un magnate de la ciudad que al poco tiempo decidió marcharse asustado, también por las cosas extrañas que ocurrían.

Posteriormente, la casa fue redecorada y utilizada para alquiler de apartamentos. Numerosos inquilinos dijeron haber oído lamentos, voces de ultratumba y ruidos inexplicables. En unas reformas que se hicieron, al levantar las tablas del suelo de la tercera planta, se encontraron 75 cadáveres que al parecer Madama Lalaurie había enterrado. En abril de 2007 el famoso actor Nicolas Cage compró la mansión por un importe de 3,45 millones de dólares.

*Con información de: Enigmasylugaresmisteriosos